banner-socs-2017-report

Emergencia global en el espacio cívico

Publicada en

Según el Informe 2017 de la alianza global de la sociedad civil CIVICUS, el mundo se enfrenta a una crisis democrática sin precedentes debido a las restricciones que están sufriendo las libertades de expresión, asociación y reunión pacífica, generando una situación de emergencia global.

El Informe sobre el estado de la sociedad civil 2017 pone de relieve cómo cada vez es más peligroso desafiar al poder en todo el mundo, y el riesgo a sufrir represalias que ello conlleva. En diversos países, los líderes populistas y neofascistas de derechas han adquirido importancia alcanzando el apoyo necesario para impulsar sus ideas en el debate público e incluso, en algunos casos, ganando las elecciones. Su visión política y global se opone frontalmente a la sociedad civil que busca promover los derechos humanos, la cohesión social y el internacionalismo progresista.

Los puntos clave del Informe incluyen:

* El aumento del número de ataques a activistas y a organizaciones de la sociedad civil por parte del aparato represivo de Estados, fuerzas extremistas y corporaciones, sobre todo en el sector extractivo, (un fenómeno, este último, especialmente visible en América Latina);

* Solo el 3% de la población mundial vive en países con un espacio cívico “abierto”;

* Más de la mitad de la población de las Américas vive en países con un espacio cívico obstruido (32%) o represivo (21%);

* El profundo descontento de la ciudadanía frente al impacto de la globalización sobre sus vidas ha sido aprovechado por los populistas de derechas, tal como se observa en pronunciamientos populares tan diversos como el Brexit y el referendo sobre la paz en Colombia;

* Más que ignorar ese descontento, la sociedad civil debe hacer frente al desafío de construir un movimiento alternativo de esperanza, sin miedo y respetuoso de los derechos humanos.

El Informe indica que para los nuevos populistas de derechas, la esfera internacional supone una peligrosa fuente de valores progresistas que desafían sus estrechas nociones de soberanía. Las instituciones internacionales, así como los valores de derechos humanos que representan, los consideran intrusivos. El Acuerdo de París sobre el cambio climático, por ejemplo, ha sido definido como un elemento que limita el crecimiento económico y se encuentra en peligro por la actitud del actual gobierno de Estados Unidos. Los líderes de Israel, Filipinas y Estados Unidos también han atacado a la ONU. Los gobiernos de Burundi y Sudáfrica han amenazado este último año con retirarse de la Corte Penal Internacional. En ningún lugar es más evidente el fracaso del multilateralismo como en la crisis siria, que ha costado medio millón de vidas y ha desplazado a la mitad de la población del país, donde se está normalizando la impunidad frente a los crímenes de guerra.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, definió el desprecio actual por los derechos humanos, alimentado por el creciente populismo y extremismo, como una “enfermedad que se está propagando”. En Filipinas más de 7000 personas han muerto como consecuencia de la violencia fomentada por el presidente Rodrigo Duterte. En Turquía, tras el intento de golpe de Estado, se han implantado restricciones a las libertades fundamentales y a la sociedad civil: unos 195 medios de comunicación han sido cerrados, 80 periodistas han sido encarcelados junto con miles de académicos y ciudadanos considerados disidentes.

El informe desarrolla en profundidad algunos casos de América Latina, enfatizando tanto los desafíos que enfrenta la sociedad civil por efecto de las restricciones del espacio cívico como la creatividad de sus estrategias para enfrentarlos, así como sus redoblados esfuerzos de movilización a la hora de defender y promover derechos. Así, por ejemplo, el informe trata, entre otros puntos centrales para la región, los desafíos de la construcción de la paz en Colombia, la situación de impunidad por la violación de los derechos humanos en México, los aprendizajes y desafíos de las movilizaciones estudiantiles en Chile y por los derechos de las mujeres en Argentina, así como los factores subyacentes a la criminalización de la opinión y la violencia física ejercida con intensidad creciente contra activistas ambientalistas y defensores de los derechos de los pueblos indígenas y del derecho a la tierra en Honduras, Nicaragua y Brasil, entre otros países.

Acerca del Informe sobre el estado de la sociedad civil 2017

Cada año, el Informe sobre el estado de la sociedad civil de CIVICUS analiza los principales acontecimientos que afectan a la sociedad civil en todo el mundo. La primera parte de nuestro informe hace un resumen del año pasado, centrándose en los espacios para la sociedad civil y en el impacto del resurgimiento de las políticas populistas de derechas; el derecho a disentir; los movimientos de protesta, y las acciones que realiza la sociedad civil a nivel internacional. La segunda parte de nuestro Informe trata específicamente la relación entre sociedad civil y sector privado.

Nuestro Informe es de la sociedad civil y está hecho por y para la sociedad civil. Se alimenta de una serie de entrevistas con personas involucradas en las principales historias del momento y de los resultados de nuestra encuesta anual a los miembros de las redes nacionales y regionales de la sociedad civil que integran nuestro Grupo de Afinidad de Asociaciones Nacionales (AGNA), así como de 27 artículos encargados a una serie de invitados especiales que tratan diferentes aspectos sobre el tema de la relación entre sociedad civil y sector privado. La mayoría de nuestros aportes proceden de la sociedad civil, aunque también recogemos las opiniones de personas que trabajan en el gobierno y en el sector privado.

Nuestro Informe también se basa en los datos sobre las condiciones de la sociedad civil proporcionados por el CIVICUS Monitor, nuestra nueva plataforma en línea que monitorea el espacio cívico en todos los países del mundo.

También se basa en los hallazgos de las Evaluaciones Nacionales sobre el Ambiente Habilitante (ENAH), que es una herramienta de análisis promovida por la sociedad civil para evaluar el entorno legal, reglamentario y político de la sociedad civil.

Fuente: CIVICUS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *